ICV (integración del ciclo vital) es una técnica terapéutica que se basa en la capacidad de nuestro cerebro  de hacer integración neuronal, cuando conectamos las sensaciones corporales con la imaginación y los estados del yo, utilizando como herramienta la línea del tiempo. Es una terapia muy adecuada para trabajar los trastornos del apego, los trastornos de la conducta alimentaria, adicciones, ansiedad, trastornos psicosomáticos y trastornos disociativos.

ICV (Integración del Ciclo Vital)

A principios del 2002, Peggy Pace desarrolló esta técnica terapéutica que se basa en la capacidad de nuestro cerebro  de hacer integración neuronal, cuando conectamos las sensaciones corporales con la imaginación y los estados del yo, utilizando como herramienta la línea del tiempo. Este trabajo favorece la superación de la experiencia traumática.

 

ICV es una terapia muy adecuada para trabajar los trastornos del apego, los trastornos de la conducta alimentaria, adicciones, ansiedad, trastornos psicosomáticos y trastornos disociativos.

 

Favorece el autocuidado y la integración de la persona, promoviendo respuestas más adaptativas y un mayor bienestar en la relación con uno mismo y con los demás.